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martes, 12 de noviembre de 2013

LA TIERRA Y SUS HOMBRES (con nombre de mujer)



Los brazos de la Madre se extienden lejos
hasta el norte helado, 
abarcando cada hombre, cada rostro húmedo

En cada casa arde el cálido fuego de un hogar soñado
y las risas podrían todo inundarlo, de golpe, 
si de golpe no hubiera llegado
la brisa más temida, el frío más oscuro

De lejos, con un pincel nuevo, pinta el hombre su cuadro
inspirado en la guerra de otros, en sus ojos llorosos
en historias terribles, que intenta sentir, en su lecho abrigado

La tinta resbala del dedo y mancha la tinta que cubre
la tinta del dedo del hombre del cuadro
del hombre sin rostro, que por un instante podría ser él, aún yo
con un niño, sin risa, apagado en sus brazos
con la sangre en sus ropas mojadas
sin vida todo, de golpe, sin luz su mundo

Vuelve el artista a su lápiz gastado
roto el ensueño, aliviado respira, hondo y de lejos
su aire sin muerte, su suerte de vida, del otro lado

miércoles, 6 de noviembre de 2013

La Muerte de las Estrellas


Aquella estrella solitaria murió y toda su luz colapsó dentro de si misma generando un agujero negro que atrajo cientos de millares de estrellas, galaxias enteras, sumiéndolas en las tinieblas para siempre.


La interpretación


Aún sentía que le atraía profundamente su terapeuta. Este le dijo que era un sentimiento que se daba muy frecuentemente en terapia y que seguramente provenía de alguna relación del pasado no resuelta. Eso, añadió, es un signo de que tu proceso está yendo en una buena dirección y cerró diciendo que estaba dispuesto a trabajar juntos aquellos sentimientos durante las próximas sesiones. Le parecía increíble que pareciese no recordar nada de aquellas semanas que pasaron apasionadamente en Roma.

Fantasía Reprimida


El dragón se abalanzó sobre mí pero de pronto todo se quedó paralizado. A Carlitos su padre le había dicho que debía ser médico como él y como su padre y que escribir historias no era de gente seria. Aproveché aquel momento para clavar mi espada en aquella bestia inmóvil y corrí hacía la princesa que flotaba a unos escasos palmos del volcán.